jueves, 1 de noviembre de 2012

La educación PROHIBIDA.


Ha 200 años de existencia la escuela, aun es la principal fuente de acceso a la educación.

Medios de comunicación, políticas públicas, miles de libros, expertos, etc. Coinciden en la importancia de la educación. Suben salarios, se imitan modelos extranjeros y todo es para la mejora de la educación.  Desde que fue creada la educación la institución es caracterizada como una institución de orden y obediencia, en la cual lo único importante son los resultados.  En donde no es el alumno el que fracasa si  no es el sistema, ya que las reformas están mal enfocadas. Los docentes son hijos de un sistema. En lugar de que la escuela sea un lugar de formación es una guardería y en lugar de ser una educación es un adiestramiento canino. Todo esto no ayuda alas necesidades actuales, el conocimiento debe actualizarse. Y su principal error es que no considera la naturaleza del aprendizaje, la libertad de elección, y sobre todo la importancia que tiene el amor y los vínculos humanos, es decir, un niño pregunta, juega aprendiendo y en el sistema actual no se permiten preguntas, solo se dan ordenes y pasos a seguir.  Todo esto tiene una gran importancia en el desarrollo individual y colectivo de cada niño.

Si queremos que existan adultos plenos, hay que educarlos con mucho amor, atención y paciencia, así aprenderá a controlar sus emociones. Que todos tengamos igualdad de género  no quiere decir que tengamos que hacer lo mismo, en este caso no todos aprendemos de la misma manera.

 A lo largo de los años han surgido propuestas que piensan la educación de una manera diferente, en la que la educación seria totalmente lo contrario a lo que hoy en día es. Cambiar la manera de educar, y de ver a los alumnos, el docente tiene que amar y transformar todo lo que ah vivido.

Si alguien quiere ser maestro tendrá que aprender de los alumnos, tendrá que abrazar y amar. Saber aprovechar las oportunidades que tiene, y transmitir felicidad, armonía y libertad. Dejando atrás los premios y castigos que solamente reprimen y alejan.

Que cada niño aprenda pero respetando su ritmo,  a su tiempo. La atención ya no será verbal sino física. Que el maestro recuerde que cuando era niño lo que él quería era jugar, era que lo mimaran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario